A
cada uno de nosotros el Eterno nos ha dado el poder de selección, no importa tanto cuánto Elohim nos ame y desee la bendición para nosotros, Elohim nunca va a imponer su voluntad; lo que el Eterno sí hace, es que nos recomienda qué escoger. Primero él nos pone delante la bendición y la maldición, y nos recomienda con mucha claridad qué debemos escoger, y lo podemos leer claramente en Deuteronomio 30:19 “A los cielos y a la tierra llamo hoy por testigos hoy contra vosotros, que he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge pues, la vida para que vivas tú y tu descendencia.”
Shavuot
Sivan
es el noveno mes del año según el cómputo de
los meses desde la creación del mundo (a partir del mes de Tishré),
y el tercer mes según el cómputo desde el Éxodo de Egipto (a
partir del mes de Nisán). Ordenado por Yahweh como ya todos
sabemos en Éxodo 12:1 en adelante.
Aunque
sabemos muy bien que los meses hebreos no tienen nombre, sino que
fueron agregados, pero los mencionamos para mayor detalle de lo
explicado.
El
nombre Siván es de origen asirio, y
presuntamente significa "el tiempo del sol ardiente". Es
mencionado en las Escrituras una sola vez, en el Libro de Ester 8:9:
"En el mes tercero, que es el mes de Siván".
El
pueblo de Israel salió de la tierra de Egipto el día 15 de Nisán
del año 2448 (1313 a.M.), para recibir la Torá en el monte Sinai.
Desde
que salieron de Egipto, Moshé se ocupaba de elevarlos
espiritualmente un poco cada día a traves de la enseñanza
de la Toráh y realmente los hijos de Israel fueron
progresando día a día. Así, al llegar frente al Monte Sinai, la
situación había cambiado radicalmente.
La
Toráh nos cuenta que en el primer día del
tercer mes (el mes que más tarde sería
llamado el mes de Siván) los hijos de
Israel llegaron a su destino: "En el tercer mes de la salida de
los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en este día, llegaron al
desierto del Sinai… y acamparon en el desierto; y acampó allí
Israel frente a la montaña" (Éxodo 19:1-2).
El
pueblo estaba en un completo estado de unidad y ese sentimiento fue
lo que provocó que algunos días más tarde recibiéramos la Toráh.
La Convivencia con Incrédulos
"Y a los casados mando, no yo, sino el Adon: Que la esposa no se separe de su marido; y si se separa, que se quede sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su esposa. Y a los demás yo digo, no el Adon: Si algún hermano tiene esposa no creyente, y ella consiente en habitar con él, no la despida. Y la mujer que tiene marido no creyente, y él consiente en habitar con ella, no lo deje. Porque el marido no creyente es santificado en la esposa, y la esposa no creyente en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos; mas ahora son santos. Pero si el no creyente se separa, sepárese. En tales casos el hermano o la hermana no están sujetos a servidumbre; antes a paz nos llamó Elohim. Porque ¿de dónde sabes, oh esposa, si harás salvo a tu marido? ¿O de dónde sabes, oh marido, si quizá harás salva a tu esposa?" (1 Corintios 7:10-16)
La Circuncisión
La
circuncisión de los hijos de Israel es una señal
vital para la afirmación de la identidad israelita. Es un mandamiento sumamente importante, ya que la Escritura nos enseña que a través de Yahshua ya no estamos más ajenos a los pactos. Los Hijos de Israel han decidido obedecer al Creador y es por ello que han sido tan bendecidos.
"Y al octavo día se circuncidará la carne del prepucio del niño." (Levítico 12:3)
La Música Hebrea
Cómo se fueron introduciendo los diferentes estilos y corrientes musicales. La formación de músicos en la Biblia por parte del Rey David.


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